Según La Voz del 20 de agosto de 1929, La Unión, de Sevilla, publicó pocos días antes nota de su redactor-jefe Alarcón-Diaz, que confirma la colaboración teatral entre Pepe Marchena y Muñoz Seca.
En dicha nota el redactor jefe de la publicación sevillana translitera su conversación con el cantaor marchenero para presentarle “En el valle de la pena” la obra que ambos tenían entre manos y que el cantaor comezó a leer sin preámbulo.
“ Primer acto. Un verdadero alarde expositivo, la vida de un artista del cante Jondo, mas escenas melancólicas, mezcladas con otras triviales, para dar paso a un tipo episódico de mucha gracia. Pepe Marchena leia de prisa. Segundo acto. Un truco definitivo. En él está el éxito, sin duda, de la comedia”.
—Un momento. En tanto usted descansa algo, podemos celebrar una charla reposada.
—ICómo no?
—¿Cómo fué el sentir vocación por el teatro?
-Es una cosa inexplicable. Yo creo que mi vocación inédita surgió en cuanto tuve usa de razón.
—¿Pero ha hecho usted muchos ensallos. Más que gestos para cantar.
—Pero esta obra que me lee...
•—Esa es la noticia bomba de que yo le hablaba ayer. Yo nunca pude soñar con que D. Pedro Muñoz Seca se dignara...
—Entonces, En el valle de la pena... une su firma a la del autor de El roble de la Jarosa.
—Figúrese mi emoción. Yo no he hecho nada en ella. La pensé; se me salía de la cabeza, como me salen los fandangüillos de los labios de las muchahas, unos tras otros, y la planeé. La vida de un cantaor flamenco. La verdad. Su lucha, sus ilusiones, su triunfo, la caída... Y una noche, después de releída, se la mostré a Muñoz Seca.
Me acogió con grandes muestras de entusiasmo, y al dia siguiente me enviaba, el primer acto rehecho y la noticia de que “En el valle de la pena”... sería uno de los primeros estrenos de Madrid.
